Jugar tenis no solo se trata de esfuerzo y destreza física

El tenis es un deporte donde claramente el factor mental toma un rol protagónico. Junto a los que optan más por la técnica y el físico en equilibrio, se impone en última instancia el que es más concentrado, aquél que es capaz de sostener su juego ante la presión del resultado. Cuando no hay mucho en juego, en los entrenamientos, quizás le pegan igual de bien a la pelota, pero en momentos de mucha presión esto cambia totalmente, y el equilibrio psicomotor del deportista es invadido por el miedo y la incertidumbre. Este es el mecanismo que afecta a aquellos que portan con el título de perdedor. Y lo que hace la diferencia entre los campeones.

Cuando se juegan varios partidos, hay mucha presión porque quieres ganar, y en algunos partidos hay puntos muy difíciles.  Es necesario mentalizarse.  Se necesita lograr buena concentración en el juego.  Junto a lo anterior, es necesario creer en uno mismo e intentar no ser negativo.  Debes pensar en positivo. Estos consejos anteriormente mencionados son un lugar común en un circuito altamente competitivo, donde las enormes recompensas van a la par con la presión por ganar.

Pero hay momentos en que cualquier jugador amateur o profesional no puede controlar sus nervios o sus emociones.  Y eso afecta todo su cuerpo. Con la victoria como meta frente a sus ojos, pierden totalmente su dominio y su confianza los abandona sin que puedan hacer nada contra ello.

Las presiones en el tenis vienen en muchas formas y por muchas razones.  Puede ser la enorme cantidad de dinero en juego, el miedo a fracasar, o el deseo de satisfacer al entrenador (quien en muchas oportunidades puede ser muy exigente), a los padres o a la multitud. Lo cierto es que cuando un jugador se siente abrumado por la tensión, se pone ansioso, impreciso y su técnica falla. Pierde precisión y fuerza, aumenta sus errores y cede la balanza hacia su oponente.

 “Mis piernas se hacían gelatina. Estaban débiles, no parecían moverse.  Y aunque físicamente estaba bien, me refrescaba, saltaba por todos lados e intentaba pararme sobre los dedos.  No parecía encontrar una posición correcta”, contaba Pat Catch durante su victoria final en Wimbledon sobre Ivan Lendl.

En tenis esto se llama bloqueo, y es un malestar familiar. La tensión se explica científicamente porque causa una reacción hormonal mediada por su sistema simpático, adrenérgico, que afecta la habilidad de un jugador de poder concentrarse y relajarse para focalizarse en el juego en disputa. Cuando un atleta del tenis está muy presionado, siente una tensión en sus brazos, o en sus pies.  No se mueve bien, no piensa con claridad, no es espontáneo.  Siente que todo es trabajoso y no fluye naturalmente.  Decimos que su rendimiento ideal cae o se estanca. El juego se convierte en un camino cada vez más extenuante y que parece no tener final, donde cada esfuerzo parece no valer la pena. Más que ser un trabajo meramente físico, el ámbito psicológico y la fortaleza mental toma un rol preponderante.

Existe un talento natural a mantener o incluso aumentar el rendimiento bajo presión. Pero la habilidad puede trabajarse. Con la ayuda de un equipo de preparadores físicos, entrenadores, y nutricionistas, se equipa a los jugadores con todas las herramientas que el cuerpo necesita para lidiar con la presión, con el lema de ser mentalmente fuertes. De hecho, la fortaleza mental a ratos es más importante que la física, aunque la anterior no deja de ser importante. Grandes tenistas de la historia lo saben y gracias a esto han logrado dar vuelta partidos que parecían imposibles, pero que a los minutos se vuelcan totalmente a su favor y echándole encima al oponente todo el miedo y la incertidumbre que se tenía en un comienzo.

Ejercicios de visualización y de concentración son parte del proceso que los buenos tenistas profesionales deben seguir para lidiar con los fantasmas del miedo. El miedo a perder o a ganar, el miedo a seguir en carrera o ser derrotado para quedarse en el camino sin conseguir la tan ansiada meta.

Porque como todos los deportes, el tenis se juega con la mente.